Me apena mucho que aún haya mujeres que se proponen cambiar su aspecto físico únicamente para agradar a algún chico del que dicen estar "enamoradas".
Vamos paso a paso.
Primero: si tan poco conforme estás con tu aspecto físico, no me parece mal querer cambiarlo, pero no es necesario un disparador externo para iniciar la transformación. Si hacés algo, que sea porque vos querés y no para que el chico que te gusta se digne a mirarte. Imaginate que adelgazás los 25 kilos que te sobran, que las tetas no se te caen en el proceso, que podés usar tacos y minifaldas. ¿él te va a querer ahora? Si es tan superficial que solo le importa tu aspecto físico, antes que nada te aviso que no te ama ni te va a amar y solo vas a ser la aventura de un turno de telo para el muchacho en cuestión. Y vos, como respuesta a la frustración, te vas a ir a cortar el pelo -que a él le gustaba larguísimo-, a teñírterlo de nuevo de tu color -porque a él le gustaban las rubias-, te vas a arrancar a mordiscos las uñas gelificadas y vas a refugiarte de nuevo en las delicias de la panadería, la heladería y demás alimentos que habías prometido no volver a tocar si él te daba bola. ¿Vale la pena? Si al pibe le valieras algo, te daría bola aunque estés recién levantada, en piyama de remera vieja, despeinada, con agujeros en las medias y con kilos de más. No hay nada en el mundo que te haga fea a ojos del que te ama de vedad ni nada que haga cambiar de opinión a una persona como la que describo: siempre te va a ver como la gorda si es así como te conoció y no se va a interesar en conocerte tal cual sos. Además, bajar de peso o hacer una dieta debería ser una elección de salud y no una elección tomada simplemente para parecer agradable a la vista del prójimo. Es mejor estar saludable y tener mucha vida por delante, así que la dieta conviene hacerla para cuidar el cuerpo, bajar el colesterol, la presión, cuidar el sistema digestivo, etcétera.
Segundo: no tenés que buscar la aprobación física del mundo, porque a menos que seas tan anoréxica como Kate Moss o Lady Gaga, o con las piernas y el culo de Beyoncé, o las tetas de Scarlett Johanson no se te va a considerar dentro de los estándares de belleza de esta época. La verdad es que tendríamos que preocuparnos solo por agradarnos a nosotros mismos, pero sabemos que eso no sucede. También sabemos que esos culos y tetas nunca serán los nuestros porque nuestra contextura física es otra. Entonces, ¿qué hacer? Aceptar lo que tenemos, resaltar lo que nos favorece y, si aún así nos parece poco, sacrificar. A qué voy con esto: ¿te importa más disfrutar de una comida o de un cuerpo de modelo? Si me preguntás a mí, prefiero una comida. Pero si tanto te preocupa el lomo, hacé dieta, andá al gimnasio y se terminó. Ahí vas a tener tus frutos siempre y cuando hagas el esfuerzo, porque nada se logra sin sacrificios. Poniendo prioridades empezamos a definir las cosas.
Tercero: si estás pensando en sacrificios de semejante envergadura para recuperar a un amor del pasado, recordá que por algo esa persona está en tu pasado, no en tu presente ni en tu futuro. Por algo lo dejaste, por algo te dejó, por algo se separaron. Recordá además de los momentos idealizados en los que ambos se besaban con un atardecer de fondo en la playa esos momentos de porquería en los que te arrepentías de ser su novia (o lo que hayas sido en su vida), en los que te hacía sentir mal o te hacía "cumplidos" dudosos, más cercanos al insulto y a la humillación que a un verdadero cumplido. ¿Realmente querés volver a ese momento? ¿No te parece que si realmente te amara estaría con vos, habría luchado por no perderte o, por lo menos, por recuperarte? Creo que si elige irse con otras mujeres en vez de intentar recomponer el vínculo con vos, es que algo hay -o algo falta-.
Conclusión: te animo a que cambies si eso es para bien y para hacerte feliz, pero te desanimo a hacerlo en pos de conseguir que alguien te quiera. Quien lo haga, te querrá por cómo sos, no por cuánto peses, ni por el color de tu piel ni por el color tu pelo. Quien verdaderamente te ame se queda a tu lado incluso cuando no te aguantás ni vos misma.
Pensalo.
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