Hace días vivo con una extraña opresión que me persigue. Con un extraño hormigueo en las manos. Con un nuevo vértigo, como cuando estás al borde del vacío y a punto de saltar.
Supongo que así se siente cuando estás dejándolo todo atrás para empezar a vivir de nuevo sin las marcas, sin las cargas y sin las etiquetas del pasado.
Todo lo pesado se está quedando atrás junto con lo viejo, lo malo y lo prescindible.
No quiero llevarme del pasado más que la experiencia.
No quiero cargas, no quiero ataduras.
Quiero elegir libremente empezar de nuevo.
Inhalo
Opresión
Exhalo
Liberación
El viento en el rostro y allá voy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario