Me había ilusionado con el destello de esa estrella a la que casi pude tocar en mis sueños lúcidos. Soñé despierta con perfumes y sensaciones nuevos, que finalmente se esfumaron en el aire. Se desvanecieron mis sueños en un parpadeo.
Duele.
Duele como nunca pensé que nada iba a doler.
Y lo peor es que fue sólo un sueño.
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