Me brotan las lágrimas de los ojos como brotan los árboles en esta época del año. Sinceramente nunca pensé que iba a desear algo con tantas ganas y jamás pensé en decepcionarme tanto al no tener algo... ¡Qué dolor!
Esos ojos se cerraron en la oscuridad sin siquiera abrirse, porque nunca existieron, porque son una promesa sin cumplir.
Me siento una completa estúpida pensando en lo que pienso y sintiendo lo que siento. La angustia oprime terriblemente. Asfixia. Pero tengo que hacer que se vaya. No puedo entristecer por algo que no es real.
No puedo convencerla. La tristeza se sentó a mi mesa y hasta que no tomemos juntas el té no piensa abandonarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario