lunes, 9 de agosto de 2010

Decepción

Con una madre como vos ¿quién necesita enemigos?
En vez de compartir conmigo querés hundirme en la ciénaga de la infelicidad que vos misma te construiste.
¿Sabés que vos y yo no somos la misma persona, ni vivimos la misma vida?
Yo no soy vos y viceversa.
Yo decido vivir mi vida adulta como adulta, tomo mis riesgos con responsabilidad y así tomo mis decisiones. No lo hago con la imprudencia de una quinceañera que cree en cuentos de hadas, sino como una mujer que decide el rumbo de su porvenir.
Me da pena que no lo entiendas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario