martes, 2 de agosto de 2011

La noche

La alfombra de la noche se tendió a nuestros pies
y las luciérnagas de la ciudad alumbraron nuestros pasos
tu mano me sostuvo
guiándome por el sendero nuevo,
mostrándome cosas tristemente olvidadas,
borrándome  malos recuerdos
y dándome ánimos para continuar
sin temor a caer.
tus brazos me arrancaron del sueño largo y agotador
en el que no sé por qué estaba sumida.
Ahora reinamos en la ciudad nocturna
como lo hacemos en nuestros sueños desde hace siglos.


Lloré sin lágrimas sobre sus hombros fuertes. Lloré hasta que se me deshicieron los ojos, pero intenté que no se enterase. Ilusa. Él lo sabe todo de mí, todo. Sabe cuáles son mis sueños, temores, anhelos… sabe mis secretos. Me conoce. Conoce cosas que nadie más sabe. Es mi confidente.

1 comentario: