Sé que tu corazón está atado a ese otro corazón que, por ahora, está lejos pero siempre parece regresar. ¿Alguna vez se fue del todo? Parece que no pudieran despegarse el uno del otro, no al menos sin sentir una honda puñalada cuyo dolor no es fácil de borrar.
Las circunstancias siempre alejan. Las decisiones siguen alejando. Las timideces o los temores siguen alejando, extendiendo el puente del silencio entre ambos, aunque sus labios mueran por juntarse.
Un día el fuego vuelve a quemar, pero no es el mismo fuego. A veces uno piensa que el momento ya pasó. Que lo único que queda es el recuerdo tibio de las noches y los días y las palabras y las promesas que ya no volverán porque son del pasado, son de otras personas, dos iguales a ustedes pero más jóvenes y menos llenos de resquemores y más plenos de ilusiones y esperanzas. A veces uno piensa que, al ser ahora dos viejos conocidos aunque un tanto diferentes, el reencuentro es más bien un encuentro. Verse como por primera vez. Re-conocerse. Re-descubrir una mirada querida, ansiada, deseada y a la vez nueva y llena de promesas no dichas.
¿Cuál será la verdad?
No lo sabré yo nunca, porque eso es algo que vive en sus corazones. Y solo ustedes conocen la fuerza del lazo que los ata -quizá- para siempre.
Hermoso me encanto. Y para serte sincera me siento representada! Te quiero Sis <3 me gusta leer lo que escribis, te sigo!
ResponderEliminarBesos.