lunes, 5 de enero de 2015

50 qué?

Me indignan las fans de 50 shades. Leí la saga, lo reconozco,  porque quería leer algo que no me hiciera pensar y sirvió para eso a la perfección, pero jamas diria (salvo para molestar a alguien) que es un lindo libro, interesante y muchos menos que me encantó o que me identifico con la historia.
Me generan violencia las chicas que dicen soñar con un amor como el de Christian y Anastasia. Cualquiera. Así que para estar con pibe queres firmar un contrato para que te use como objeto sexual porque le recordas a su madre prostituta muerta? Te Felicito. Siempre fuiste tan tarada o estás haciendo el master? Ninguna historia de amor incluye un contrato y si a los dos adultos que intervienen en la relacion les gusta vivir una historia bdsm, no es así como pasan las cosas. Ambos deben estar de acuerdo y saber qué pasa.
Y si un tipo dice que no quiere compromisos, no los quiere. No va a formar una familia solo porque accidentalmente quedes embarazada. Si eso pasara te quedarías sola con un hijo natural, salamina.
Como se nota que ahora se mira más tele, se lee menos y en la escuela no se aprovechan los espacios para aprender, entre otras cosas, comprensión lectora y pensamiento crítico.
50 sombras... ja. Si queres una historia de amor reaente trágica, vamos a los clásicos:  lee Romeo y Julieta, pero LEELO, no repitas como loro lo que los demás dicen que dice. Y si te fascina el Edipo, lee a Sófocles, que mal no te vendría un poco de cultura, chiquilina tontita.

1 comentario:

  1. Palabras bien puestas, querida Twilight. Desgraciadamente, la banalización de la literatura es un mal ubicuo y atroz. Es, en otras palabras, una fantochada de TV puesta en papel. Efectismo burdo, modas, sexo a mansalva y sin sutileza, cursilerías. De las formas y el talento de los escritores, ni la sombra.

    Salud.

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