No creo que una mujer separada o divorciada con un hijo fruto de la unión disuelta no pueda rehacer su vida, sino todo lo contrario. Muchas veces hace bien conocer a otra persona, ver otra realidad y encontrar un poco de amor y respeto de parte de alguien cuando toda esperanza parece haberse disuelto. Lo que no debería pasar es:
a) descuidar tu trabajo, tu familia, tus amigos, etcétera por generar una nueva relación;
b) buscar una relación con alguien que no esté preparado.
Ahora voy a explicarme un poco.
Que un tipo muestre interés en vos no le da derecho a exigirte que dejes tu vida de lado, especialmente si en ella hay niños, trabajo, obligaciones laborales y familiares que generan compromisos y demás. Debería ser alguien que te respete, te acompañe, te quiera y, muy especialmente, te acepte. Alguien que te ayude, que pueda protegerte a vos y a tu niño de las cosas que salieron mal antes, alguien que pueda dar ejemplo y que pueda ser una figura paterna (aunque sabemos que su padre será siempre su padre y no será reemplazado por nadie más). Alguien que no sea una criatura, que no se comporte como tal, que no tenga los mismos defectos que te hicieron separarte del padre de tu hijo, esas cosas que te decepcionaron y que hicieron que la idea que tenías de familia se fueran por la borda.
Si te gusta una persona, es válido. Pero, detenete a pensar: ¿qué querría con una madre un jovenzuelo que lo único que hace es presumir y reclutar admiradoras para usarlas y descartarlas como un pedazo de papel higiénico? ¿Cómo te puede interesar un tipo que te trata como una más y habla de tu hijo como si fuera un mueble viejo? ¿Cómo podés pensar en una aventura cuando lo que necesitás para tu hijo es un futuro? Ya viéndole la cara de tarado al pendejo boludo ese te das cuenta de que es un gato. Ojalá los felinos me perdonen, pero es la única palabra que se me ocurre para describir a un pendejo forro que se hace el lindo para tener sexo casual con cualquier persona y tiene el tupé de decirte que dejes a tu hijo para hacer lo que él te indica. ¿Querés más un poco de sexo berreta que a tu hijo? No puedo creerlo, un hijo vale más que cualquier cosa en el mundo. ¿Qué valores vas a inculcarle si salís corriendo atrás de un chongo cualquiera? Qué vergüenza.
Al final, terminé de escribir con furia un texto que iba a ser expositivo, pero vale la pena que se vuelva visceral: NO SE PUEDE DARLE PREEMINENCIA A UN PELOTUDO QUE SE HACE EL COGEDOR DE AMÉRICA POR SOBRE TU PROPIO HIJO, LA LUZ DE TU VIDA, EL SER AL QUE MÁS DEBERÍAS AMAR EN EL MUNDO. ¿POR QUÉ LO HARÍAS?
Pienso si a esta gente le queda aún algo de dignidad, amor, o siquiera cerebro.
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