-¿Te pasa algo?
-No.
-Avisale a tu cara.
-Cortala.
-Te pasa algo, no me hablás, me tratás mal y no entiendo nada. ¿Te dije algo que te molestara?
-No. Si. ¡Si! Estabas en el auto de otro tipo, de un tipo que no soy yo. ¿Te parece que no me molesta?
-Pero quería llegar temprano y él venía para acá, además es un compañero, no te podés poner así porque Pablo me alcanzó hasta Castro Barros.
-Demoraste.
-Y sí. El subte estaba con demoras.
-¿Te tomaste el subte por cinco cuadras?
-Matías, sabés que no puedo andar corriendo como una gacela por la calle con este clima y sin el puff... Por favor...
-Basta, Diana. Perdoname. Pasa que... que me acuerdo lo de la innombrable y... actúo como un pelotudo... Vos sabés que yo no quiero...
-No me vuelvas a comparar con esa mierda de mina o me levanto y me voy. Sabés que no me gustan los escándalos en la calle, pero esto está pasando el límite. ¿Cómo te vas a poner celoso de que mi compañero me alcanza para que llegue a horario y no te haga esperar y encima me comparás con esa hija de puta? Eso no te lo voy a permitir. Puedo entender muchas cosas, pero eso no. Yo no soy ésa, soy yo, ¿te acordás? Tu mujer actual, ¿te suena?
-No te empieces a poner irónica....
-No te empieces a poner a la defensiva cuando el que atacó fuiste vos. Cortala ya mismo o me voy y te quedás acá plantado por desubicado.
-Perdoname.
-Claro. Pero no me vuelvas a avergonzar y menos a compararme con ese pedazo de mierda. Si ella te arruinó la vida, no es mi problema. Yo no te comparo con mi ex... nunca lo haría. Eso es lo peor que te podría hacer seguramente. Yo te comprendo, no te juzgo... pero no me canses.
Seguramente tiene algo con ese Pablo... ¡esas cartas eran de él, lo sé!. Ya lo voy a descubrir. Y se va a arrepentir.
Espero que no se esté viendo con esa y por eso se esté haciendo el celoso, para desviar el foco de atención. Ya lo voy a descubrir. Si me está engañando, va a arrepentirse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario